La brecha de género en el entorno laboral sigue siendo una muestra latente de la desigualdad entre hombres y mujeres. Esto se muestra en múltiples aspectos del ejercicio profesional. La tasa de actividad de las mujeres se posiciona en el 53,08% frente al 64,45% de los hombres; lo que nos deja una brecha de actividad de más de 11 puntos. Aunque los datos siguen mejorando, las mujeres teniendo una tasa de ocupación laboral inferior a la de los hombres.
Una de las mayores consecuencias que deja la maltrecha situación del mercado laboral en los últimos años es tasa de paro en las trabajadoras, 3,4 puntos por encima de la tasa de los hombres, hasta llegar a posicionarse en el 16,26%. El periodo post-crisis ha supuesto un estancamiento en la tasa de actividad de las mujeres, lo que muestra que son ellas las que más han sufrido las consecuencias de la recesión económica y la situación de paro de larga duración.
Si nos centramos en uno de los aspectos que más potencian la brecha de género en el empleo, vemos como la tasa de empleo a tiempo parcial en las mujeres se encuentra en el 25,4%, frente al 7,3% de los hombres. Esto supone una diferencia de más de 18 puntos: 3 de cada 4 asalariados a tiempo parcial son mujeres. Las mujeres siguen siendo las que sacrifican su vida laboral para dedicarse a los cuidados de familiares; lo que repercute en sus sueldos.
Finalmente, si nos referimos al salario anual medio, también encontramos una profunda variación: 20.131 € de media en las mujeres frente a los casi 26.000 € de los hombres. Estas claras peores condiciones laborales repercuten posteriormente en un mayor índice de desempleo, lo que convierte la situación de las mujeres en el mercado laboral en un círculo vicioso.
Emprendimiento femenino
Si hablamos de la tasa de emprendimiento, la índice de las mujeres se encuentra en el 11,68%, frente al 19,43% de los hombres. Esto nos vuelve a dejar una brecha de 7,75 puntos.
Hay 1.029.000 hombres trabajando por cuenta ajena en España, lo que casi dobla el dato de mujeres. Lo que es más grave, en los últimos 15 años la brecha de emprendimiento prácticamente no ha variado; manteniéndose en un ratio 1-3 (una mujer por cada tres hombres).
De manera positiva, la tasa de mujeres emprendedoras en España es ligeramente superior a la media Europea lo que nos hace pensar que el emprendimiento femenino se afianza en nuestro país.
Igual que ocurre con los jóvenes, las entidades públicas también favorecen el emprendimiento femenino, entendiéndolo como un beneficio para acabar con la desigualdad y favorecer la independencia de las mujeres en zonas donde el acceso al mercado laboral no es fácil.
El autoempleo desafía la brecha de género, potenciando la creación de negocios dirigidos por mujeres; pero esto no puede realizarse de manera individual. La responsabilidad que conlleva dar vida a un negocio tiene que acompañarse de ayudas que favorezcan su desarrollo.
¡Es el momento de que apuestes por ti! Cuéntanos tu proyecto, nosotros te ayudamos a ponerlo en marcha.
FUENTES:
Informe Mujeres en el Mercado de Trabajo, Mujeres Pensionistas y Mujeres Migrantes en el Siglo XXI. Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
